“Cada vez que encuentro un billete en el suelo pienso en quien lo perdió.”
Caminaba, como siempre, rápidamente por Ahumada, pensaba en la inmortalidad del cangrejo o quizás en la razón de la sin razón y de pronto entre los miles de pies que circulan por esa arteria, aparece un billete de $ 10.000 doblado y nadie lo miraba, seguía allí tirado y nadie lo miraba.
"Lo tomó" pensé con decisión y me fui acercando de a poco, me daba susto recogerlo y pensar que alguien me estaba haciendo una pitanza o una cámara oculta o algo similar. Pusé un pie sobre el billete y este quemaba mi zapato, los minutos se hacian eternos y yo pensaba en a quien se le habría caido.
"Señorita" me dice de pronto una señora, me asustó, la miré y vi en sus ojos desesperación."Señorita con mucha vergüenza le pido dinero para la micro, sabe vine a ver un trabajo con el último dinero que me quedaba y no tengo como volver" sentí el billete que quemaba la suela de mis zapatos.... "Tengo tres niños y hace dos meses que estoy sin trabajo" La miré nuevamente y le creí, con un movimiento rápido recogí el billete y se lo pasé."Gracias, gracias, gracias" seguia diciendo y yo me alejaba rapidamente y a lo lejos aún sentía el agradecimiento de esa mujer.